Hoy empiezo por lo más importante. Así que puedes parar de leer después de la segunda línea.
Creo que ya lo he comentado otras veces, pero lo repito: una de las maneras más sensatas de amortizar una instalación fotovoltaica es haciendo autoconsumo.
En otras palabras: consumir directamente lo que se produce, comprar menos energía a la compañía eléctrica, vender cuánto menos mejor a la compañía eléctrica, conocer el significado de la electricidad KM0…
Y esto no lo vas a conseguir con el café mañanero, la pizza de los viernes o cargando tu coche eléctrico después de un largo día de trabajo.
Esto lo consigues teniendo equipos que consumen electricidad y que son propensos a funcionar cuando hay sol. Si puede ser con más ganas en verano ya sería ideal.
Hace unas semanas publiqué la primera parte de este artículo en el que decía que tener una piscina en casa es maravilloso para los paneles solares y tu bolsillo.
En verano tienes una bomba de 1 kW funcionando mínimo 8 horas al día. Evidentemente la vas a poner de 10 a 18 o en algún horario parecido. Y en invierno que el día es más corto y no se produce tanta electricidad, pasas de 8 horas a 2 por lo menos. ¡Pues venga, de 13 a 15! Es fantástico, aprovechas todo lo que puedes las horas de máxima producción y es dinero directo que te ahorras.
Te olvidas del mercado eléctrico, las curvas de pato, la compensación simplificada, los precios de mañana y la mejor hora para poner la lavadora.
¿Qué más puedes tener en casa que ayude a tu pequeño campo solar?
Pues aire acondicionado.
Y ojo porqué esto es un arma de doble filo.
El aire acondicionado en verano viene como anillo al dedo. Lo tienes que usar cuando la instalación está a pleno rendimiento. El sol que genera electricidad también es el sol que te achicharra. Vamos, que entre el AC y la bomba de la piscina te quedan unos meses de verano guapos guapos.
¿Qué pasa en invierno? Pues que el sol que genera electricidad no es el sol que te enfría, es el sol que te hace parar las bombas de calor.
Es un arma de doble filo porqué cuando necesitas calentarte es cuando tienes la producción bajo mínimos, justo cuando vuelves después de tus 8 horitas diarias o de recoger a los diablillos del cole.
Y si tienes frío seguro que no te va a temblar el pulso en ponerlo al llegar y quitarlo antes de ir a dormir.
Estás mandando a paseo el autoconsumo. Con un poco de suerte, una buena tarifa y una batería virtual cargadita la jugada te puede salir hasta bien, pero volvemos a estar en las mismas: dependencia del mercado eléctrico.
Eso o una batería física, pero aquí ya hay que empezar a echar bien los números o terminará siendo peor el remedio que la enfermedad.
Lo que sería espectacular es lograr tener encendidos esos equipos las horas del mediodía, cuando hace más sol, y tenerlos apagados en el momento más frío del día.
Complicado, ¿eh?
¿Cómo los enciendes si no estás en casa?
¿Para qué encenderlos si no tienes frío?
¿Cómo saber si toca encenderlos o no? Si es un día nublado no vas a estar haciendo el tonto por el mediodía. Puestos a pagar, que sea cuando más falta hace.
Todo esto lo estoy diciendo para equipos de aire acondicionado (aire-aire), pero es igual o peor para aerotermias que dan calefacción (aire-agua).
Al final de lo que se trata es de pagar lo mínimo posible en la factura de la luz. Y para esto dos cosas:
1. Ten la tarifa eléctrica que más barata te salga.
2. Piensa como consumir todo lo que puedas cuando la electricidad te sale gratis.
La tarifa más barata te la encuentro yo, escríbeme si tienes la sospecha que estás pagando de más.
Para instalaciones de climatización que funcionen en invierno y se coordinen con tu instalación fotovoltaica también me tienes que escribir.
+ 34 633 54 08 05
PD: no garantizo cogerlo pero si devolver la llamada.