Increíble lo que me he comprado

Digo increíble porque no me puedo creer que me haya comprado algo tan inútil.

Vivo en un pueblecito precioso. Verde, pequeño y tranquilo le llaman. No sé si en todo el pueblo, pero por lo menos en mi calle en invierno si aparcas fuera se te queda el vidrio helado.

Me he pasado años rascando el vidrio antes de salir, con el frío entrando por los recovecos de la ropa y rezando para que la calefacción del coche sacara aire caliente para cuando hubiese terminado.

Y un día me aparece un anuncio de un señor en Canadá que hace lo mismo que yo pero mucho más rápido y con menos esfuerzo.

Tenía en la mano un cacharro de plástico azul con forma cónica que parecía ser el causante de que el señor del anuncio no tuviera que pasar por lo que pasaba yo casi cada mañana.

Claramente me la colaron. O eso o en Canadá hiela menos que en mi pueblo. Al primer día de usarlo me doy cuenta de que lo último que voy a conseguir es ver algo a través del cristal si continuo así, lo tiro al asiento del copiloto y continuo con el método tradicional.

Esto fue hace dos inviernos. El invierno pasado heló días contados y al ritmo que vamos no sé si voy a ver el cristal helado de nuevo.

Comprar algo pensado que te va a servir y una vez lo tienes darte cuenta de que tan bien tan bien tampoco va.

Esto pasa también en reformas energéticas. Te decides por un equipo, un sistema de aislamiento o una solución constructiva y los resultados no son los esperados.

El aire acondicionado es un inventazo.

Al principio solo hacían frío, consumían más que ahora y pesaban lo suyo. Ahora además de frío dan calor, son más eficientes y compactos.

No es el sistema de climatización ideal, pero entre achicharrarte en el sofá o notar una brisa de aire frío… Yo me quedo con lo segundo, que los veranos vienen muy cargados.

El problema lo tienen en invierno.

Me explico.

El termostato de la calefacción por radiadores lo pones a 20º y ya se empieza a estar bien. Le dices a la máquina del aire acondicionado que se ponga a 20º y hasta tienes más frío que antes.

Si tienes el típico split de que te ponen en la pared casi pegado al techo es muy probable que en invierno le tengas que pedir temperaturas de 25º en adelante para notar algo de confort 2 metros y medio más abajo.

¿Por qué?

Por algo llamado estratificación. En palabras normales: el frío baja y el calor sube.

Soltar frío desde arriba es lo mejor que se puede hacer. ¿Por qué? Porque baja donde estás tu y te enfría.

Pero soltar calor desde arriba… Es una pésima idea.

Por muy hacia bajo que lo tires, tarda nada y menos en subir, porque el calor siempre sube. Terminas teniendo una bolsa de aire caliente a la altura de la máquina y tú en el sofá planteándote subir la temperatura a 30º.

Esto lo puedes evitar. Quiero decir que si lo piensas antes puedes tener una instalación por aire que te funcione bien tanto en verano como en invierno.

Tener a alguien que te escucha, te dice que es lo que más te conviene y hasta sabe quién te lo puede instalar con cara y ojos es una bendición.

Te ahorras tiempo investigando lo que podrías hacer.

Te ahorras dinero en reparaciones/sustituciones y en las facturas.

Te ahorras dolores de cabeza cuando aquello que pensaste que era buena idea no lo era tanto.

Llámame y hablamos sobre como dejaremos tu casa de portada de revista energética.

+34 633 54 08 05

PD: No garantizo cogerlo, pero si devolver la llamada.

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