Menudo cabronazo

¿Sabes eso que se dice del beneficio de la duda? Pues hay casos en los que no hace falta ni plantearlo.

Jueves a las cuatro de la tarde. Tráfico moderado, pero tampoco despejado.

Entramos en un pueblo donde encadenamos 3 semáforos seguidos. Los 2 primeros siempre se pasan del tirón, pero el tercero te lo encuentras en rojo.

Yo giro a la izquierda y hay una hilera de vehículos a mi derecha que continúan recto.

Se les pone verde a ellos primeros. La suerte está de su parte en este cruce.

Y pasa aquello que tanto coraje da: el primero de la fila está empanado y no se da cuenta que esta verde.

El segundo educadamente le pita para sacarlo de su trance.

Nada, continúa parado.

El segundo vuelve a pitar no tan educadamente y se le añade el tercero de la fila.

Empiezan a asomarse manos por las ventanas con claros signos de “¡¡¡¡¡¡vengaaaaaaa, que está verde!!!!!!”

Y yo desde la fila de al lado admirando el espectáculo pensando porque narices no avanza el primero. El festival que tiene detrás seguro que lo ha oído y no parece que se le haya calado el coche.

De repente el semáforo se pone en ámbar, pone la primera, gas a fondo, levanta embrague y sale quemando rueda.

Qué cabronazo… Ni la más mínima duda que ha ido a tocar las narices.

Cómo este caso muchos otros.

Tienes un contrato con precio fijo cerrado durante un año. Pasa el año y toca renovar el contrato. La comercializadora te comunica con antelación los nuevos precios que te aplicarán en la renovación.

Si nunca te has preocupado por si lo que estás pagando está bien, no harás nada y continuarás un año más bajo sus condiciones.

Si eres un poco más culo inquieto quizás te da por hacer una búsqueda en internet del tipo “nombre de la comercializadora + nombre de tu tarifa” y cotillearás la web.

I pam, disgusto al canto: los precios para nuevos clientes que contratan son más bajos que los que te han pasado a ti que renuevas contrato después de un año de silencio y sumisión.

No hay duda, no es un despiste. Y luego todavía te llaman preguntándote porque te vas.

Échale un ojo, que lo mismo te llevas un disgusto y encuentras la manera de gastar menos al mes.

Y si lo ves muy complicado te lo hago yo. Te comparo entre más de 50 tarifas del mercado y te digo cuál es la que te sale mejor.

No es un copia-pega. Hago las simulaciones con tus consumos de todo un año y te digo lo que te gastas en todo un año y lo que te podrías ahorrar. De ese ahorro cobro la mitad.

En otras palabras: inversión amortizada en aproximadamente 6 meses.

Escríbeme y te cuento cómo empezamos a trabajar en ello.

+34 633 54 08 05

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