Tener un objetivo a largo plazo y trabajar sin ver resultados durante mucho tiempo es duro.
Si no tienes la cabeza en su sitio la situación terminará pudiendo contigo.
Es frustrante dedicarle tantísimo tiempo y percibir que todavía queda mucho camino por recorrer.
Por esto no se puede plantear así. Hay que enfocarlo de otro modo.
Hay infinidad de posibilidades.
A mí me funciona tener objetivos a corto plazo que me acercan al objetivo a largo plazo.
Son pequeñas victorias diarias que te confirman que vas por el buen camino y te dan gasolina para continuar.
Victoria tras victoria, llegará un día que el objetivo a largo plazo estará cumplido.
No tengo pruebas, pero tampoco dudas.
Con las reformas energéticas pasa algo parecido.
Abruma la cantidad de cosas que se pueden hacer.
Tienes una ligera idea de lo que te falta o lo que te molesta, pero no tienes clara cual puede ser la solución.
Vas postergando la decisión de empezar por qué no ves cuál puede ser un buen inicio.
Yo te soluciono el problema:
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