Piratería

En el mercado de segunda mano hay mucho pirata suelto.

Como se decía hace unas cuantas décadas “no dan duros a 4 pesetas”.

En cualquier ofertón que te encuentres, cómo norma general siempre habrá una trampa escondida.

¿Coche muy bien de precio comparado con la competencia? Revisa bien el kilometraje, lo mismo te llevas una sorpresa.

¿Móvil con “muy poco uso” que parece que lo regalen? Revisa el estado de la batería.

¿Mueble de madera en perfecto estado? Revisa que el perfecto estado sea algo más que un lavado de cara.

Digo segunda mano, pero esto es aplicable a casi cualquier sector.

Anécdotas para no dormir fruto del desconocimiento y la incompetencia. No siempre hay mala fe, hay veces que depende quien no da más de sí y te acaba salpicando a ti.

Y tú como potencial cliente que necesita contratar un producto/servicio estás expuesto a encontrarte a gente así.

Hay un riesgo inherente en cada operación que realizas y por mucho que trates de minimizarlo todo lo que puedas no eres un experto en todo y muchas veces toca confiar.

Confiar, cagarla, aprender y volver a confiar con más criterio. Así hasta acertar.

¿Cómo saber si te puedes fiar? Ya te adelanto que no lo sabrás nunca al 100%.

Ahora bien: la información es poder. Tener conocimiento siempre te permitirá decidir con conocimiento de causa.

Ojo, que te equivocarás igual, pero menos. Mejor eso que quedarse quieto.

La gran ventaja a la hora de contratar la tarifa eléctrica para tu casa o tu negocio es que no te la pueden colar por muchos lados.

Tienes un precio por kW contratado, un precio por kWh consumido y poco más… Algún servicio adicional que contratas si te pillan despistado y quizás alguna cuota mensual en concepto de gestión de vete a saber tu qué.

Firmas el contrato y a partir de ese momento te pasa a cobrar la nueva.

Contratar con una comercializadora u otra solo te va a afectar en cómo te cobrarán.

No tendrás un corte de luz por su culpa

No te fundirán la maquinaría por una subida de tensión de la red

Tampoco notarás que no te llega la potencia que tienes contratada.

De todo esto tiene más papeletas de ser culpable la distribuidora y, para colmo, no la eliges tú.

Termino que me disperso. 4 consejos para no hacer el primo con la factura eléctrica:

Contrata la potencia que necesitas. No será el primero que tiene más del doble de lo que consume.

Valora las tarifas con distintos tramos. Verano, invierno, coche eléctrico, 8 horas, nocturna, fin de semana… A veces salen a cuenta, aunque menos de las que nos esperamos.

No pagues por aquello que no vas a usar. Sea ser cuotas de asistencia técnica. Te piensas que por pagarlo cada mes cuando pase algo te lo van a solucionar de inmediato y sin pagar. Spoiler: no es de inmediato y terminarás pagando igual.

Tan importante es el precio al que compras la energía como el precio al que la vendes. Igual que saber si necesitas o no una batería virtual (esto para los que tenéis una instalación fotovoltaica)

Analizar todo esto para tu consumo particular con más de 50 tarifas actuales lo he llamado “optimización de la factura eléctrica”. Pagas menos por lo mismo.

El presupuesto para vacaciones es más grande o la cuenta de resultados se vuelve más atractiva.

Optimización de la factura de la luz – 50% del ahorro justificado a un año vista. Amortizas en 6 meses.

Para contratarlo solo tienes que escribirme.

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