La semana pasada estuve hablando con uno de los mejores instaladores que conozco.
Hace unos años se arruinó, cerró la empresa y volvió a empezar de 0 por su cuenta.
“Tan bueno no será si se arruinó”
Que cada uno piense lo que quiera, no entraré a discutir esto. No es la primera ni será la última persona brillante con una ostia profesional en su vida.
Este instalador, con el paso de los años y la voz de la experiencia, ha terminado desarrollando un odio muy profundo a la administración pública.
Si sus beneficios aumentan él lo primero que ve es que le toca pagar más de lo normal al estado.
Es acercarse el cierre de trimestre y ya veo cómo va sacando humo por las orejas.
Sudas como nadie para ganarte el pan y… Una cuota mensual por aquí, un porcentaje de tus beneficios por allá, un seguro obligatorio por allí… Y luego ya paga tú lo tuyo.
De verdad, no lo soporta. Y en parte lo entiendo.
Que sí, que si la sanidad pública, los hospitales, las carreteras… Hay que contribuir. ¿Pero tanto?
Y luego te vienen diciendo que te dan ayudas.
Ayudas que te cuesta dinero pedirlas o que acaban siendo un arma de doble filo después.
No se te ocurra capitalizar el paro para emprender y tener que cerrar antes de tiempo.
No te pienses que esto es solo para autónomos/trabajadores por cuenta propia.
Es muy cómodo que directamente no te ingresen el IRPF y te quede una declaración de la renta casi perfecta. Haz el ejercicio de contar todo lo que has adelantado y me cuentas.
La gente se alegra porque la declaración les sale a pagar y yo tengo claro que a este ritmo nos extinguiremos antes de lo previsto.
Con los gastos de los suministros del hogar o de la empresa igual.
Impuestos, alquileres, cargos, costes mínimos gastes o no gastes…
Intentas invertir para darle la vuelta a la tortilla, te pones paneles solares para reducir consumo y vender lo que te sobra. Te han dicho que los excedentes los pagan muy bien.
Y a los pocos meses te das cuenta de que la energía solar te la compran carísima de noche y casi gratis de día. Cojonudo.
Para mandarlos a todos a la mierda. Al final la red eléctrica estará de adorno y cada uno se apañará con lo que tenga en su casa.
Pero para eso todavía queda.
Te propongo algo para que no te dejes un riñón en cada factura. Algo para saber que no te están tomando el pelo y estás pagando más de lo que deberías.
Optimización de la factura de la luz – 50% del ahorro justificado a un año vista. Amortizas en 6 meses.
Analizo el consumo de tu casa. Mes a mes. Día a día. Hora a hora. Y te digo de todo el mercado eléctrico cual es la tarifa que más te conviene y cuánto estás pagando de más.
Antes que invertir en mejorar instalaciones o aislamiento, lo que hay que hacer es sacarle partido a lo que ya tenemos.
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