Cómo engañar al cliente sin que se dé cuenta

Pues eso. Creo que me ha quedado un título bastante descriptivo.

Hace unos meses el precio de la comida en general empezó a subir.

A menos que no vayas nunca a un supermercado, te habrás enterado.

Cada X tiempo era noticia que el coste de un alimento en particular estaba por las nubes.

El último que recuerdo ha sido el aceite, pero antes seguro que hubo otros tantos.

A este punto se llega cuando la subida ya no se puede camuflar, pero… ¿Cómo camuflar una subida de precio para que el cliente medio no la detecte?

Pues muy sencillo.

El punto está en que el importe que se pasa por la tarjeta no suba.

Y cómo lo que es realmente importante a la hora de definir si algo es caro o barato es la relación entre lo que cuesta y el peso…

Ya lo has visto, ¿verdad? En lugar de subir el importe económico bajo el peso. Te doy menos y me pagas lo mismo.

Lo disimulo con el mismo tamaño de envoltorio, bajando lo justo la cantidad para que no se note o poniendo más aire dentro de las bolsas de patatas.

Te vas a terminar dando cuenta, pero no será inmediato para todo el mundo.

Solución: olvídate de los €€€ que se ven en grande en el estante. Coge las gafas de cerca y mira cual es la relación €/kg que te están cobrando.

Así sabrás sin lugar a duda si ha subido, ha bajado o se ha quedado igual. A parte, comparar con este valor es mucho más fácil.

Solución 2: que te dé absolutamente igual lo que pagas al salir. A eso hay que aspirar.

Como no puede ser de otra manera, esto también se ve en la factura de la luz.

En un momento en el que el mercado eléctrico ha estado bajando y las ofertas de las comercializadoras también, lo que más se usa para vender es:

“Mi precio €/kWh es más barato que el que tienes contratado”.

“Te vendo la luz más barata”

“Si estás pagando más de 80€/MWh estás haciendo el primo”.

Llegan a niveles en los que puedes estar comprando la luz por debajo del valor de mercado.

Pero no sufras, que siempre les van a salir las cuentas.

En el supermercado la otra variable es el peso.

En la factura de la luz la otra variable es la potencia. Un coste fijo que pagas todos los meses.

Cuanto más te bajan el precio de la luz y más suculenta parece la oferta, ya te puedes imaginar que es lo que estarán haciendo con la potencia.

Esto y muchos otros factores que influyen en lo que terminarás pagando, los analizo minuciosamente cuando te reduzco la factura de la luz.

Puedo hasta llegar a recomendarte tarifas aparentemente más caras de la que tienes. Y pagarás menos, te lo aseguro.

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